Inaugurado en 2006. Estamos hablando de, quizás -y salvando el Tartiere-, el mejor estadio de Tercera División. De aspecto recogido, que recuerda al Nuevo Los Pajaritos de Soria, hoy os presento: la Nueva Balastera.
Su principal impulsor fue el desaparecido presidente Alberto de la Corte, que rescató hace ocho años la idea de un nuevo estadio para Palencia y animó a toda institución pública y privada a retomarar el proyecto. Su ausencia el día de la inauguración fue muy recordada por toda la afición. Había fallecido tras una larga enfermedad sin poder ver cumplido su sueño.
El estadio tiene capacidad para 8.070 personas, todas ellas sentadas, a diferencia del antiguo estadio de La Balastera. Y, aunque hubo varios nombres (Mariano Haro, Reino de Castilla...) se optó por dejar el mismo que el anterior.
El estadio recupera una de las zonas más degradadas de la ciudad: la industrial. Con lo cual se le otorga espacio nuevo a la zona residencial y de servicios en detrimento de la antigua. La construcción está situada cerca del recinto ferial de Palencia entre algún que otro Polígono industrial.
Fue inaugurado el día 10 de octubre de 2006 aún sin finalizar. El estadio consta de un piso bajo de cristal y otro superior y más grande de rejilla metálica, hacia el interior, cuatro torres muy inclinadas en su punto medio iluminan el campo cuyas gradas, de color verde azulado han traído polémica porque los palentinos las deseaban moradas, color típico de la ciudad y del equipo, obviamente. No obstante los vecinos de la ciudad quedaron sorprendidos con su iluminación: la separación de los pisos queda marcada con una fila de lucecillas y las torres translúcidas visibles desde muchos lugares de la capital. Sorprendentemente, el estadio resultó muy barato, ya que el lugar que todavía ocupa la Antigua Balastera fue entregado a las empresas constructoras a cambio de la construcción del actual estadio.
El acto de inauguración fue realizado por la selección española Sub-21, con un encuentro internacional de clasificación a la Eurocopa de fútbol 2008 y a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. El encuentro se disputó entre España e Italia con el resultado de España 1 - Italia 2.Se vendieron todas las localidades.
A pesar de su modernidad se ha convertido en muy poco tiempo en todo un símbolo de Palencia.
Su principal impulsor fue el desaparecido presidente Alberto de la Corte, que rescató hace ocho años la idea de un nuevo estadio para Palencia y animó a toda institución pública y privada a retomarar el proyecto. Su ausencia el día de la inauguración fue muy recordada por toda la afición. Había fallecido tras una larga enfermedad sin poder ver cumplido su sueño.
El estadio tiene capacidad para 8.070 personas, todas ellas sentadas, a diferencia del antiguo estadio de La Balastera. Y, aunque hubo varios nombres (Mariano Haro, Reino de Castilla...) se optó por dejar el mismo que el anterior.
El estadio recupera una de las zonas más degradadas de la ciudad: la industrial. Con lo cual se le otorga espacio nuevo a la zona residencial y de servicios en detrimento de la antigua. La construcción está situada cerca del recinto ferial de Palencia entre algún que otro Polígono industrial.
Fue inaugurado el día 10 de octubre de 2006 aún sin finalizar. El estadio consta de un piso bajo de cristal y otro superior y más grande de rejilla metálica, hacia el interior, cuatro torres muy inclinadas en su punto medio iluminan el campo cuyas gradas, de color verde azulado han traído polémica porque los palentinos las deseaban moradas, color típico de la ciudad y del equipo, obviamente. No obstante los vecinos de la ciudad quedaron sorprendidos con su iluminación: la separación de los pisos queda marcada con una fila de lucecillas y las torres translúcidas visibles desde muchos lugares de la capital. Sorprendentemente, el estadio resultó muy barato, ya que el lugar que todavía ocupa la Antigua Balastera fue entregado a las empresas constructoras a cambio de la construcción del actual estadio.
El acto de inauguración fue realizado por la selección española Sub-21, con un encuentro internacional de clasificación a la Eurocopa de fútbol 2008 y a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. El encuentro se disputó entre España e Italia con el resultado de España 1 - Italia 2.Se vendieron todas las localidades.
A pesar de su modernidad se ha convertido en muy poco tiempo en todo un símbolo de Palencia.


